viernes, 25 de octubre de 2013

"Carta a las Nereidas"

"Os escribo estas palabras, entre la prosa y el verso, entre la Tierra y el averno, preguntándome segundo a segundo como os encontráis ahora. La duda me embarga y me sofoca, llevándose con ella mi redención  Yo aquí me encuentro odiando a este nuevo yo cada segundo mas, enfrentando el amor que me atrapo en la fantasía con aquel frío rencor que hoy me ata a la realidad. Como podéis ver, hoy no soy el mismo que alguna vez soñó con tocar el cielo con sus manos y poder dejar una huella en la eternidad. Hoy, solo me encuentro perdido sin nada que hacer ni a donde llegar, el espejo me muestra solo una cubierta vacía sin nada que ofrecer...


"Porque tal vez y solo tal vez, ser testigo de tu dulce felicidad
 a lo lejos ...sea mi mayor condena"
Y ahí estas tu, delicada como la porcelana, misteriosa como la noche. A mis manos otorgaste tibieza y tranquilidad a mi corazón, tranquilidad que lamentablemente no perduro, que el vacío marcado en mi pecho termino por acabar. Tan ideal como también irreal, hoy no soy el de antes hoy los sueños parisinos se acabaron y la tibia porcelana marcada quedo en mis manos, marcada como el frío aliento en mis palabras cuando con mi mirada solo te rogaba que te alejaras, pues siempre supe que no era a quien tu esperabas...Fue tarde cuando acepte que quien en verdad soy no posee nada que ofrecer para aquel tierno corazón, tal vez hoy a lo lejos, se que verdaderamente llegaras a aquel camino donde tu felicidad se encuentre, hoy fue mi temor y debilidad las que se encargaran de juzgarme y hacerme pagar por la mentira que tal vez te brinde...



Sin embargo, he de reconocer que en medio de todo ello te estoy agradecido, por creer en mi y depositar aquella calma que tal vez nadie supo como otorgarme. Ahora tal vez sea momento de pedir perdón por no ser sincero, tanto contigo como conmigo mismo. Hoy me desnudo en palabras ante ti, depositando en tus hombros el abrazo de un ángel que te guíe lejos, al camino que te brinde la paz que hoy yo no puedo dar. Se que a lo lejos llegara el día que nos volvamos a encontrar y como escuche en tus labios, un "hola" de inicio a dos nuevas historias compartidas por un par de amigos que tras superar el tiempo se vuelven a encontrar....



Y también esta ella, bañada en experiencia y sabiduria que dia tras dia guia mis pasos, paz presente en cada uno de mis sueños, tan distante en su preocupacion como yo en mi soledad, tan irreal como incomprendida, hoy ella puente que enlaza mi camino y es aquella paz la que de su felicidad me hace testigo. El nexo entre mi pasado y mi presnete, aquel ayer lleno de sueños y hoy marcado de realidades. Aquella mujer que conoce mi ser y desnuda mi alma con una sonrisa y una caricia tierna y maternal. Aquí me encuentro ante ella, enfrentando mi presente y mi pasado, acechado de sombras que enmarcan mis pasos. Corro contra el reloj, buscando arrebatar mi mirada del camino, buscando romper toda barrera que hoy me entierra en la fría grava de aquel dolor utópico en lo incondicional. Un corazón solo marcado de hiel, cuyo amargo sabor envuelve mi paladar para así besar el falso yugo de mi responsabilidad, por cada acto vivido y mentira trazada en mi vida. Mentiras que solo el calor de sus palabras calman...



Aferrado al imposible que hoy envuelve mi ser, tan dulce como perverso, en donde soy yo enfrentandome a mi mismo. Donde las heridas pasaron a volverse mi peor yugo y enemigo, dejando el papel de juez para ser el condenado, pues de ser respuesta pase a volverme pregunta, de solución a enfrentarme a cada problema. Hoy mi pasado me condena y con ello me presento, pues quiero que hoy sepan que este soy yo, sin caretas ni rechazos. Aquí me encuentro marcado con la culpa de la porcelana y el dolor de mi pasado. Cuando la sombra de un ángel se va y los de aquel que en algun momento fui refuerza mis cadenas. Ante ustedes me despido encomendando a Dios mi cruel destino, de perecer ante la fría sombra que vuestra sonrisa marca en mis recuerdos y sus frías alas en mis trazos. Deseando que solo el tiempo pase y con el borre todos mis recuerdos, he de pagar por cada uno de ellos porque es mi obligación e incluso hoy estoy seguro que entre toda caída tal vez aquel sea el único camino a mi redención.



Que el cielo me brinde la paz en este camino y os otorgue la felicidad que tal vez no pueda encontrar, que vuestra sonrisa marque mi guía y que cada estrella envuelva nuestros pasos hasta que nos volvamos encontrar, mis dulces nereidas...."


N.B.S.
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